ALQUIMIA INTERNA

0

Originada alrededor del siglo II a. e. c., la alquimia daoísta buscaba la creación de un elixir externo (wai dan) mediante el uso de distintos productos (de origen vegetal, mineral y/o animal) que permitiera alcanzar la inmortalidad física de aquél que lo ingiriera. Tras la muerte por envenenamiento de varios emperadores alrededor del siglo VII e. c., principalmente por intoxicaciones con el mercurio contenido en las píldoras que tomaban con objeto de lograr la inmortalidad, la alquimia externa comienza a cambiar sus métodos y da lugar a una alquimia más refinada y compleja, con otro tipo de prácticas: la alquimia interna (nei dan).

El objetivo de la alquimia interna, también conocida como «elixir dorado» (jin dan) o «elixir transformado» (huan dan), consiste en la reunificación de las energías corporales, asunto que ha sido y sigue siendo motivo de profundo análisis y estudio en el Daoísmo (o Taoísmo), para lograr la «inmortalidad» (gran longevidad). A pesar de que hay determinados documentos escritos con información sobre aspectos generales de esta práctica, la auténtica alquimia interna daoísta sólo es transmitida completa y meticulosamente «de boca a oreja»; esto es, de maestro a discípulo.

Sólo un trabajo constante y hábitos correctos pueden otorgar longevidad y vitalidad al adepto alquimista. Dictaminado en textos antiguos como «morir antes de los 100 años es morir joven», un ejemplo claro resultado de estas prácticas alquímicas fue el famoso maestro Lu Zijian con 119 años vividos (1893 – 2012).

Comentarios cerrados.